De la lectura del artículo de las angurrias pudiera desprenderse que la labor del abogado es superflua, y que se podría prescindir de su figura, como en paises de nuestro entorno como pudiera ser Irán, que a tan altas cotas de desarrollo ha llegado.
En cierta medida, gracias al "apollo" (con "ll" de la nave espacial que pretendidamente se paseó por la luna) de los colegios profesionales, esto no es así, y el abogado impide que una persona se pase un finde detenido por una falta, o una semana santa perdido en una mazmorra porque se hayan confundido de persona, o que se lleve un año en prisión sin título habilitante.
Es cierto que la labor del abogado en juzgados de infrarrojos fue para ponerse negro. Cualquier asunto penal como unos malos tratos, violencia doméstica...cosas así, que no fuera droga, después de meses detrás de los autos por el juzgado y con la perjudicada viviendo el drama, acababa con un auto de sobreseimiento...que era como si fueses en un avión con tu clienta, el juez y el fiscal, y te dijeran: toma el auto de archivo "por falta de autor conocido"...arréglatelas con tu clienta...mientras ellos saltaban en paracaidas. Y así, catástrofe tras catástrofe, recurso tras recurso, pelea con tus clientes, por fin las mujeres consiguieron una ley especial que las sacara de la corriente del churro, que no es corriente, sino charco. Y más ahora que llega el verano. Pero bueno, de qué hablabamos? Ah, de los colegios y de la nave que llegó a la luna.
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