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Vine a hacer una poda de rejuvenecimiento a un mundo embarullado

lunes, 30 de abril de 2012

el colegio pide voluntarios

Ahora retiran la financiación del turno de penitenciario. Dirimir si el responsable es el gobierno central o al autonómico es hablar de galgos o podencos. El único culpable es el consejo general de la abogacía, que por los resultados de sus quejas se infiere que habla con la boca pequeña.
El colmo es que el colegio de Cádiz, no conozco los otros gracias al sistema islotes en que nos basamos para comunicarnos, pide voluntarios para mantener el servicio gratuitamente.
Me parece ominoso y repulsivo, un chantaje emocional.
En respuesta les voy a mandar la jurisprudencia del barquero:
 “decirle a uno las tres verdades del barquero”. Resumo el cuentecillo de donde procede. Érase un barquero muy humilde que se vio en el trance de tener que pasar de balde a un estudiante universitario [se supone que de Salamanca] de una a otra margen del río. Porfiaron hasta llegar al acuerdo de que el viaje sería gratis si el estudiante le decía al barquero tres verdades que pudieran ser útiles. El avispado estudiante le espetó estas tres verdades después de haber sido transportado a la otra orilla: “(1) Pan duro, duro, más vale duro que ninguno. (2) Zapato malo, malo, más vale en el pie que no en la mano. (3) Si a todos les pasas como a mí, dime, barquero ¿qué haces aquí?”. 



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