No es cierto que no me afecten las cosas del Juzgado. Subliminalmente tengo que estar como la falla del Pacífico. Pero es cierto que ya con 20 años de flagelo a las espaldas ya uno pasa a la indefensión aprendida y la cosa es aparentemente más llevadera.
Pero todo el rollo de la campana del artículo anterior, o su maltratado badajo, es por cierta perplejidad que me invade ante el pasotismo de los muchos.
Comprendo que el intentar mejorar el medio en que uno vive o trabaja es elemental en una sociedad moderna. Y me percato de que cualquier escrito solicitando una pasada de peine es tomado como un acto hostil, de manera que las greñas nos invaden. Y así estamos. Es de vergüenza que solo se oiga a los letrados a la hora de reclamar ante los retrasos del pago del turno. Y mientras, que se tolere una Justicia aplastada por el sistema funcionarial que tiene hundido al pais, sin que nadie exija poder servir a la sociedad resolviendo problemas en plazos razonables.
Pues sí, me canso. Y eso que he visto alguna mejora puntual en alguna cosa de la que me he quejado. Pero lo que es el bruto, requeriría una actitud, mentalidad, más moderna de los que damos vida a la abogacía. Que por fin el mono bajara del árbol.
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