Me escribe una compañera para compartir la alegría que le ha producido tener prácticamente resuelto un cambiario en el plazo de un mes. Pongo lo de prácticamente porque aún no ha terminado, pero sí constato que se ha hecho en 20 días lo que en la mayoría de juzgados de la España seca se hace en 4 meses, el primer paso, el reparto, o la admisión... y STOP, con periodo de reflexión hasta que se da el siguiente paso.
Obviamentela compañera ha cruzado Despeñaperros y anda por un juzgado de la zona de Pontevedra.
Quiero contagiarme del renovado entusiasmo de la compañera, que ha encontrado el Santo Grial en lontananza, y creer que otra vida es posible y que así sí se puede.
Ahora toca convencer de ello a los que están hecho a la mentalidad del Digesto, por lo que tiene de digestión. Y si no que inicien un estudio psicológico en el juzgado de Chiclana de nueva creación, a ver cómo se las está arreglando para colapsarse en ocho meses cuando hay tres carpetas dando vueltas por el armario. Y es que eso del pin pan pun no está al alcance de todo el mundo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario