Me acaba de llegar este email del centro de vigilancia de la Dívarindemnización donde se predica la buena nueva:
"Colegas todos.
Al señorito le han obligado a renunciar a la indemnización. Seguirá viviendo con holgura y sin problemas su corrupta existencia, pero al menos se ha llevado un buen rapapolvo y esperemos que esté sufriendo todo el escarnio que se merece.
Gracias a todos."
Un pequeño paso para Dívar, aunque le permitirá echar mucho menos tiempo en el purgatorio, y un gran paso para un país devastado por la sinvergonzonería y chimpancerismo.
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