Hace mucho que hice el intento de leer esa obra de Gracián y realmente solo me ha venido a la mente por la situación del abogado en unos juzgados donde el defensor de la constitución (eufemismo de juez), el garante de la legalidad (eufemismo de fiscal), interactúan en una obra de teatro donde al abogado le toca de comulgador.
Y si se pone en su papel y no comulga...., pues como Castellio, que publicó su derecho a la herejía como obra póstuma.
Libertad, sí. Los abogados.
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