Paso un momento junto al televisor, donde mi mujer, con más moral que el Alcoyano está viendo una serie de abogados, y escucho "estrés postraumático", así que, picado por la curiosidad me siento a enterarme. Veo que al jefe del despacho, otro injubilable (en eso se parece a la realidad), lo quieren inhabilitar por haber sufrido un estrés postraumático, y ello le podría perjudicar en el ejercicio profesional. Como he llegado tarde, me pongo a divagar de la causa de ese estrés..., una sentencia dictada en conciencia (que no consciencia) que arrumbia en una frase meses de trabajo, o tal vez que arruine a un cliente para los restos, o que después llegaran unas costas...de marfil. O tal vez porque las conversaciones pinchadas con sus clientes lo involucraran en algo raro, tema este tan importante como mal regulado, para que la Justicia siga dependiendo del Oráculo de Delfos.
Pues no, que estamos en la tele, donde los juicios se resuelven en lo que tarda el capítulo, y no hay malos rollos, que el estrés fue producto de un atraco de los de a mano armada.
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