my quest

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Vine a hacer una poda de rejuvenecimiento a un mundo embarullado

lunes, 9 de enero de 2012

Querido Gallardón:

Alabo tus ímpetus, pero permíteme que te exponga la situación de los Juzgados en los que me marchito, con el fin de que puedas dar en el clavo sin machacar los alrededores.
El agosto está en la mente, junto con el desayuno sin horario fijo, el absentismo, los cursos de formación, las bajas, los días de asueto y el "para mañana". La persona que ocupa su mesa en agosto trabaja como un mes normal, tal vez más tranquilo, con menos interrupciones.
Tal vez con agosto hábil pueda poner una demanda de desahucio sin tener que esperar al primer día de septiembre, pero qué más me da si estamos a nueve de enero de 2012 y aún no sé el número de la demanda de desahucio por impago que presenté en el Juzgado decano de Barbate el día 1 de septiembre de 2011. No te voy a hablar de la sentencia porque sigue al juicio como los higos a las brevas, lo mismo aquí que en los penales de Cádiz o en Almendralejo. No hay juzgado que no esté agostado.
Comparar un juzgado con una notaría, por comparar un caballo de madera con un pura sangre, debería de arrojar un poco de luz sobre a dónde va sin remisión la España pública. No digo que haya que notarizar nada, no he dicho eso, el notario va a "lo suyo", aunque eso sí, sometido a la ley, no como "otros" no necesariamente imparciales (y no me refiero a injerencias políticas, sino a la motivación o su carencia, o la sobrecarga y el cupo de sentencias por juez...un poné).
Así pues, si enciende la luz, y mira dentro de los juzgados, con sus mesas vacías, papeles huérfanos, o los teléfonos chau chau, o "la gente entrando y saliendo", verá que hay sitios donde siempre es agosto.
Una vez que arregle todo esto, ya puede declarar hábil el mes de agosto, y suprimir la apertura del año judicial.

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