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Vine a hacer una poda de rejuvenecimiento a un mundo embarullado

miércoles, 9 de mayo de 2012

Un Rey sin Peluca. La Tierra Sin Rey

La noticia de que el rey no celebrará los fastos de sus bodas de oro no deja de alarmarme.
Vuelvo a tirar del vivo capítulo del libro de Madariaga donde celebraba el advenimiento de la peluca con la llegada de los Borbones a España en contraposición a las greñas de un decadente Carlos II. Es cierto que la peluca es falsa, pero ya se sabe, sin hipocresía, se trataba de hacer resaltar el rostro joven con el color de la peluca blanca, que no canosa.
Felipe V en lo más crudo de la guerra de Sucesión celebró una gran fiesta, nadie lo consideró despilfarrador, tal vez porque no lo fuera, y consiguió la dosis de optimismo que necesitaba su causa.
Ahora que el Titánic está bastante jodido necesitamos a un Rey que salga de la bodega (del barco, digo), a la luz y dé un aire de que hay peluca.
La importancia de la Monarquía en España está fuera de duda, como ya tengo escrito por ahí click aquí , sería espantoso un régimen presidencial donde pudiera darse una conjunción de ZPés, o ZP al cuadrado.

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