No fraguó la convocatoria de junta extraordinaria para tratar el turno de oficio.
Cádiz empezó a levantarse de entre los muertos, pero cuando vió el cotarro se volvió a acostar.
Ha habido un fracaso total a la hora de conseguir votos de la zona Algeciras, o El Puerto. Es impresionante, como funciona esto. Resulta que si te llevas unos impresos a los juzgados para que los firmen los compañeros que te vayas encontrando, te traes unos pocos, pero si se los das para que te lo manden firmado, o le dices donde lo pueden encontrar para informarse...cero patatero.
Luego el éxito de la convocatoria pasaba por una labor de quasi apostolado, de encasquetarse la toga e ir pueblo por pueblo predicando cómo debería ser el mundo, que se me antoja imposible cuando a nadie se le ha eximido de sentarse en su banco de galeote con su ración de pan rancio...y el chasquido del látigo.
Después de la convocatoria hubiera venido el segundo examen, la asistencia efectiva a la asamblea. Estoy seguro que pasados unos meses de la debacle de convocatoria todavía habrá gente preguntándome qué tal fue la junta extraordinaria.
En fin Rebollo (el presidente del Consejo Andaluz de Abogados), descansa tranquilo que de aquella Junta no va a salir nadie que vaya a ir a darte un pellizco (de reprobación).