Empieza el 2011 con el triunfo de la Restauración a nivel de decanato de los distintos colegios de abogados, pero, eso sí, saltándose la fase revolucionaria como para “ahorrar el sufrimiento” reduciéndose las elecciones a una batracomiomaquia con el final esperado.
Viendo la escasísima participación de los abogados en su destino colectivo (no pasan de 400 los que hayan entrado en el foro del colegio de Cádiz alguna vez, para 2.200 colegiados, y no pasando de 600 los votantes), y con la perplejidad que me causa todo (¿no nos ha arrojado la Universidad a Zapatero?), permitidme que me adentre en el año uniéndome a Eneas y a Sibila en ésta hermosa hipálage que me permito reteclear, “ibant obscuri sola sub nocte per umbram” en la que Virgilio nos deja más solos que la una. Buen comienzo de año para dedicarse a revisar los bajos con las “Parerga und Paralipomena”.
Aquí hay dónde entretenerse.