http://www.larazon.es/noticia/9982-analisis-son-precisas-las-medidas-por-agustin-j-perez-cruz
Hay dos noticias (la del click del título, y la otra del copia y pega) basadas en un informe de la APM que me dejan perplejo. En la del click se atreven a compararnos con Francia, un pais que a pesar de tener más población, tiene menos asuntos judiciales pendientes. Y en la del copia y pega un catedrático de derecho procesal habla de las virtudes del copago (a veces entiendo a Fernando VII cuando cerraba universidades y abría escuelas taurinas).
Se trata de que la gente no pleitee por pleitear. O sea, que en vez de estar viendo la telenovela de por la mañana, o en la cola del SAS, piensan que te vas al juzgado por gusto, a gastarte el dinero en el parking que está ahí tan arteramente colocado. Para que después te digan que vuelvas otro día que no ha sido citado el demandado porque la impresora se quedó sin tinta, lo dejaron para el día siguiente, y ya se les pasó, o que ha surgido una violencia de género, que es prioritaria y todo el mundo fuera, o que el juez está en lo del recuento electoral y no le han querido mandar sustituto..., en fin, lo menos un 25% de suspensiones sin que nadie se digne avisar, o evitarlas comprobando las citaciones unos días antes...., mientras a los procuradores se les asigna la insigne misión de sentarse/chitón a la siniestra del letrado en representación de un representado que también tiene que acudir para evitar la ficta confessio.... Toda esta diarrea que he soltado es para esparcirla sobre los argumentos del copago como mano de santo contra el colapso.
Ahora me pregunto, ¿pagará el copago el que no paga la renta y es demandado en el desahucio?¿pagará el copago el que no paga la pensión de sus hijos?¿pagará el copago el moroso profesional que trae frita a la sociedad? Esto del copago es lo más absurdo que he oido en mi vida.
Pero como movimiento intelectual es peligrosísimo, ya que consigue dos cosas, primero, que efectivamente te casquen tasas como la del recurso (50 € para nada, porque sigue igual de mierdosa la prestación del servicio), y segundo, porque cunda la sensación de que sobras, alegando el exceso de litigiosidad y la alegría de currir y recurrir debido a la gratuidad, introducen la idea, subrepticiamente, de que el ciudadano sobra, de que el abogado sobra, de que la justicia gratuita sobra, que lo ideal sería como en Irán, juez, fiscal y abogado en una sola persona..., y sin recurso.