Imagínense, un botellón en la calle a las tantas de la madrugada, y los vecinos echando agua desde las ventanas, y alguno incluso lejía. Y la turba pidiendo más.
Pues lo mismo en los juicios de faltas en los juzgados de "al borde" (de un ataque de nervios), y vengan juicios, y más juicios, y al final el juez pone el aspersor, y de vez en cuando te toca lejía. Y los colegios? Bordando.