my quest

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Vine a hacer una poda de rejuvenecimiento a un mundo embarullado
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miércoles, 28 de julio de 2010

el pulso judicial a través de la memoria histórica

Mi memoria es corta, como mis años de abogado...¿qué pueden ser 20 años de suplicio comparados con las medidas de tiempo que rigen en el purgatorio?
Así que me van a excusar si no me remonto a la abogacía de cuando se llevaban bigotes de don bigote, y las Cortes mandaban a la provincia de Cuba a la escuadra de madera a luchar contra "los indios" que, curiosamente fabricaban acorazados.
Me voy a remontar a cuando no había un simple ordenador en juzgados o en la Guardia Civil, creo que en aquella época no se acababa ningún caso...aún me llegan algunas previas de cuando maricastaña. Es increíble.
Tal vez fuera la época más oscura de mi vida, y el colegio no me daba ni cerillas. Una caja de cerillas y la imaginación de "la cerillera" me hubiera hecho falta para no perder el raciocinio. Los jueces, en principio no se morían en el intento, y digo en principio, porque a alguno le quedaron secuelas. Y eso se lo deben a dos hitos, la capacidad de irse a otro lado dejando el lodazal en su salsa, y al sueldo a fin de mes, haga o no haga nada. Porque también ha habido, sobre todo de sustitutolandia, que no ha hecho el huevo. Pero en fin, el paracaídas para saltar del avión en marcha, la prescripción masiva, el sobreseimiento sin explicaciones, la valoración en conciencia, el rancapinos, y el botones sacarino. Y por eso puedo comprender la importancia de cobrar a fin de mes, porque cómete todo eso y sin poder cobrar porque todo es tropelía, y tropelía, y tropelía, y recurre, y recurrre, y a ver donde cae el recurso.
Pero esto ha variado relativamente poco. Cierto que mucho, pero poco. Por eso el juez repentiananment despierta y pide el oro y el moro, demanda huelga, medios, cupos, pero al final vuelve a por el oro y se deja al moro en utopía, por no decir en el servicio de la gasolinera.
Y aquí es donde busco a los colegios como el que busca a Jack. Y después se cabrean porque los llamamos palmeros.