Abro un sobre que me remite un procurador, y saco un tocho de papel herrumbroso y lleno de gérmenes. Sí, efectivamente, son los originales de unas previas para evacuar, y nunca mejor dicho, el escrito de defensa.
El título de esta reflexión me viene a la cabeza por un artículo que leí hace tiempo que hablaba cómo se habían escapado dos presos que eran transportados en una furgoneta de la policía aprovechando que el suelo del vehículo estaba oxidado.
Siempre que abro un tocho amarillento del juzgado, con sólo tres folios útiles y lo demás pinponeo, me acuerdo de esa furgoneta.
Nada, un delito de impago de pensión alimenticia. Denuncia año 2004, calificación 2007, defensa 2010, juicio...final.
¿Cómo le ponemos al niño?...Ya es adolescente, y no ha visto un uro.