my quest

my quest
Vine a hacer una poda de rejuvenecimiento a un mundo embarullado
Mostrando entradas con la etiqueta omnibus. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta omnibus. Mostrar todas las entradas

lunes, 11 de julio de 2011

leyes de acceso

http://www.cincodias.com/articulo/opinion/mania-controlar-nuevos-abogados/20110711cdscdiopi_6/
En este artículo se habla de lo que ya sabemos, de cómo se crean leyes de ordenación para dejar las cosas igual de chapuceras después de provocar un corrimiento de papeleo.
Pone el ejemplo de Italia donde para acceder a la profesión de abogado hay que hacer un examen cuyo resultado tardan un año en dártelo. Dice que Italia odia a su juventud, y España va en camino (¿vive este hombre en España, o toma sopas con onda?).
Como siempre se pierde la oportunidad de ser honestos, íntegros consigo mismos, y regular el derecho al trabajo y a la vocación sin poner trabas/humillaciones a la juventud, la posibilidad de ordenar las retribuciones sobre un bien escaso y remunerado por todos (el trabajo, al menos cuando viene de lo público, como en el caso del turno o de la función pública).
A nadie aún se le ha ocurrido poner un límite a los nombramientos de consejeros de los cargos públicos y nadie se preocupa porque el Ayuntamiento de Jerez, por ejemplo, deba 978 millones de euros.
O yo vengo del futuro, o es que estoy rodeado de eslabones perdidos.
En fin, este es pais para viejos, y a todos nos llegará la edad, es cuestión de esperar sentados.

martes, 23 de febrero de 2010

De la Ley Omnibus y de la justificación del CGAE

Con fecha de febrero del 2010 se ha colgado de la web del Colegio una circular del CGAE donde se nos informa de las razones que se han enviado al Ministerio de Economía para justificar la reserva de actividad en nuestra profesión y la necesariedad de la colegiación.

Yo también quiero decirle un par de cosas al MISTERIO DE ECONOMÍA:

Señor Ministro de lo que queda (de la economía, digo),

La colegiación es fundamental para el ejercicio de la abogacía por muy diversas razones, sin perjuicio de que sea sano y bueno para todas las profesiones y asociaciones de profesionales el hecho mismo de cuestionarse.

¿Se imaginan una abogacía sin los cursos de capacitación y puesta a punto del Colegio? ¿Sin esa difusión de las nuevas tecnologías para estar preparados para la Justicia del siglo que viene?

¿Una profesión sin regulación de la venia, donde los profesionales se levanten los clientes aprovechándose de la sensación de mal servicio que deja al justiciable la parsimonia de la Justicia?

¿Qué provocaría la falta de representación ante la Administración para ocuparse de la justa y puntual remuneración de los servicios de turno de oficio?, o la inexistencia de regulación de días de descanso y vacaciones para asegurarse la recuperación psico-orgánica del abogado, así como del régimen de sustituciones.

¿Es imaginable un ejercico profesional sin que se haga un seguimiento colegial del buen funionamiento de juzgados y tribunales, del respeto debido a abogados y ciudadanos por parte de las autoridades?

¿Se imaginan una actividad donde se expusiera mucho y la justa remuneración a su debido tiempo quedara al albur de un juzgado?