Están los compañeros levantándose a cuenta de la falta de pago del turno como los zombis de "resident evil", para volver a sus tumbas cuando vengan a pagar. Porque algún día pagarán.
Alguno habla de huelga, otro de manifestación, encierro, huelga de celo de esperar las 8 horas...yo no veo viable nada de ésto. Primero, porque lo primero es tomar el cole, que está para servirnos, y si no lo podemos tomar con un mínimo de votos para que nos represente, menos vamos a conseguir hacernos respetar saboteando nuestro trabajo cuando hay compañeros, que se llaman así, que nos van a traicionar sin miramientos.
Yo sé que la mejor manera de presionar es exigiendo una Justicia eficaz, que es de cajón que es lo que más les duele, y ya hablaré sobre la huelga de jueces y su pretendida implicación en la reforma de la justicia.
Alguna vez, desesperado ya en ese juzgado de Barbate de mis culpas (cuando solo había uno,-ahora que hay dos es como el whisky....doble-) pensaba en hacer algo notorio en la puerta del colegio de abogados, para llamar la atención, pero desistía solo de pensar que efectivamente hubiera muerto de inanición sin que me echaran cuenta.
Pero ahora, con más años, sé que lo que duele es que pida que las cosas funcionen bien....con lo bien que se está desayunando (el desayuno como acto social) que venga un abogado a decirte que no es aceptable que unas previas tarden más de cinco años y que solo se mueven (algo) los asuntos de droga, todo lo demás parado, con la consiguiente desgraciación de la economía de un pueblo.
Y puede ser que sea verdad lo que dice un compañero, que tiene "mieo"...y yo pienso en una frase de Gala: "el hombre es sobrenatural, un náufrago se ahoga y el mar no sabe que lo está matando"...Tú eliges, ahogarte en un rincón, o que se enteren de que te están ahogando (con consecuencias ultraterrenas).
P.D. Escribe un compañero en el foro del Icadiz que cuando él juró nuestra profesión se quedó con la consigna que le dió un veterano decano, la consigna en cuestión era "molestar", el abogado tiene que molestar, y no sabe la razón que le doy, un abogado que se pliegue a los designios del que ni lo ve cuando lo mira no tiene razón de ser. La consigna que me dieron el día de mi jura fue "hacer el bien" que también me anima mucho, así que vamos a "hacer el bien molestando".