No sé si de vuestra infancia recordaréis cuando Mike, el conductor de Kitt, el coche fantástico, llevaba un copiloto que le estorbaba, y le daba al botoncito "eject" y el pobre hombre saltaba por los aires sin paracaídas.
Pues eso le está pasando al abogado de violencia de género en los juzgados fantásticos.
Ya sabemos que tuvo que crearse un procedimiento especial para que los temas de la violencia de género llegaran a atisbar una solución en juzgados amebosos. Para sacar a la fiscalía de la fase de letargo a la que por naturaleza llega el individuo cuando lo dejan dormir hubo que ponerle un abogado al lado que se ocupara de la acusación particular. (Otro tanto habría que hacer con la fiscalía anticorrupción).
La reacción no se hizo esperar, que si inconstitucional, que si un abuso, que si pobre hombre..., todo dicho por quien duerme durante el finde, mientras un detenido espera tres noches en un calabozo hasta que, a puntito las 72 horas, es por fin puesto a disposición judicial.
En fin, o en medio, que se queje el fiscal, que es obligado a trabajar cuando viene a cobrar lo mismo, es humano, lo que ya es más raro es que haya abogados que se suban al carro...cuando está en sus manos que el juzgado funcione y se minimicen los posibles efectos negativos de la ley.
Y ahora estoy mirando un expresso de violencia y veo que se le da la palabra al abogado de la acusación particular y veo que no le sigue nada, y es que por lo visto le dieron al "eject", para que fuera más rápido. Y otro que..., y..., llego a preguntarme si tiene influencia en estos asuntos si el fiscal o el juez son de uno u otro sexo. "Mulier, mulieribus "lupa"".
En fin, ahora sí, a recurrir.