Ya hemos dejado sentado que la pregunta que se hacen los políticos es "¿cómo arreglamos la Justicia de manera que sigamos robando vilmente sin que nos pillen?", (Hablamos para un pais imaginario del África negra, que nadie se sienta aludido).
Y la reforma se articula de dos modos,
la reforma material, y la personal.
La material pasa por crear ciudades de la Justicia donde se pueda facturar por cinco veces el coste real, y donde además no se prevean aparcamientos para abogados y justiciables. Y si es posible que haya goteras para hacer más obras.
Y la personal, que se caracteriza por seguir puteando a los profesionales libres, ya que sobran todos, al tiempo que se les da más trabajo negro, (negro por no reconocido, y por ello no remunerado).
Y así, como ejemplo, vemos cómo los profesionales siguen sin cobrar unos asuntos presentados al cobro hace ya más de seis meses, y tal vez por asuntos de años antes. Y encima se inventan, como nuevo requisito formal, el presentar el nº de NIE en el momento de pasar a PA las previas, para poder nombrar un procurador. Con la cosa de no pagarle nunca al procurador, que es enviado al limbo económico, mientras se le dice que fotocopie los 17 tomos de las diligencias para cada uno de los abogados personados. Échale guindas al pavo, que yo le echaré a la pava.
Y los colegios? -Amén.
Y el CADECA? -Amén, Amón.
1 comentario:
si si si vuelves a tener razón. gracias por escribirlo
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