my quest

my quest
Vine a hacer una poda de rejuvenecimiento a un mundo embarullado
Mostrando entradas con la etiqueta cambio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cambio. Mostrar todas las entradas

lunes, 19 de julio de 2010

LA ABOGACÍA FANTASMA

Cruzar el desierto sin cantimplora es complicado, pero sin Moisés de guía, un purgatorio.
Hay quien se incomoda con los graduados sociales, por aquello de que colindan, que no columbran, con la abogacía. Y pugnando por el alfiler, pierden el mejor paño.
Así el abogado ve cómo se instala el o la roca, y mientras el pide una licencia para su cliente que queda al albur de los tiempos, la primera piedra se convierte en rocasimbur. El derribo deviene aleatorio, de café a maletín, donde no cabe el derecho, a lo largo y ancho de miles de kilómetros de costa, y donde no hay costa también. El plan de urbanismo el parto de la mula. El reculo del derecho deviene en el deculo de la profesión.
Seguimos así, con la cantimplora vacía, y pagando al mes y cobrando cuando Dios te manda maná, cuando te ves haciéndole la competencia al administrador de fincas para cobrar por un servicio efectivamente prestado, o metiéndote a API, para cobrar por algo que la gente tiene asimilado.
Mientras la administración se hizo elefantiásica, mientras que la de justicia se quedaba con poco pecho para tanta medalla.
Pero esto está cambiando.

miércoles, 21 de abril de 2010

A por el cambio, ja, ja.

Me apoyo en la introducción de uno de los trabajos de José Antonio Martínez Corral para preguntarme por los cambios a mejor en nuestra profesión letrada de servicio al ciudadano.
---Cuando se preguntó «¿Qué he hecho durante toda mi vida?» el padre Pável FLORENSKY -cuya obra extraordinaria se vio truncada por un estremecedor final- contestó sin vacilación: «Indagar el mundo como un todo, como un solo cuadro y una sola realidad, pero en cada momento dado o, mejor dicho, en cada etapa de mi vida, desde un punto de vista determinado. Examinaba las relaciones del mundo seccionándolo en una dirección particular, en un plano particular y trataba de comprender la estructura del mundo a partir de la característica que me ocupaba en esa etapa de mi vida. Los planos cambiaban, pero, en lugar de anularse, se enriquecían mutuamente, pues el cambio favorecía una continua dialéctica del pensamiento…» 1. Y culminó este luminoso razonamiento con una cita de GOETHE: «¿Qué es universal? Un caso particular». -----
Y me lo pregunto, cual Florensky de la vida, porque es más fácil que cambie uno, que el cole consiga una mejora profesional. Y así voy releyendo lo que grabé del foro de abogados y realmente llego a horripilarme. Primero porque estaba escrito desde un punto de vista determinado, difícil de entender para el que no se plantee el reto de mejorar su entorno. Y segundo, y más horripilante todavía, porque la situación se está repitiendo al día de hoy, años más tarde, como si no hubiera pasado el tiempo, pero yo me he tenido que desplazar de ángulo so pena de espicharla como el mismísimo Florensky, o como el también "oscuro" Goethe, ya que está también mencionado, que gritó a poco de palmarla ¡¡¡¡Luz, más Luz!!!!! y lo único que consiguió fue que le abrieran las persianas.