En el enlace al que puedes acceder clicando en el título, habla de los 4100 millones de euros que calcula el Mundo que han desaparecido con la corrupción, y que no se devuelven. Si a ello uniéramos el dinero desaparecido en obras públicas realizadas por 5, 10 o 15 veces su valor(no por ciento, sino cinco, diez o quince veces lo que realmente costaban) y sus subcontratas y tira de facturas falsas, pues podríamos pagar la deuda externa, y los abogados podrían vivir trabajando sin que ningún gilipollas dijera que sobran abogados.
Pombal, marqués de, llegó al poder en Portugal a la sombra de los jesuitas y no tardó en expulsarlos (vid. la película la Misión), no sé si Rajoy llegó al poder disimulando la mucha putrefacción de su partido con la idea de hacer una campana de Huesca a lo Ramiro II de Aragón, o si nos va a dejar pasar el Rato.
San Raimundo, patrón de los abogados nos asista, porque la lucha se presenta cruenta.