Ya hemos visto en "abogado juez y parte" cómo el pobre defensor se puede convertir en el culpable de que la Justicia tenga las ruedas cuadradas. Y encima se hable de multa, responsabilidad, mala fe, cuando en principio no abusa del derecho el que lo ejerce, y es que antes que suscitar dudas en el proceder del abogado, habría que evitar las suspensiones sin ton ni son.
Vamos a ver, suspensiones de este mes...., un divorcio suspendido porque la abogada renuncia en el último minuto porque su cliente no se ha puesto en contacto con ella a pesar de haber sido citado en la persona del procurador ¿dónde coloco esta suspensión?..., otro suspendido el día antes porque la demandada se iba a incapacitar ¿? ..., un notario no hubiera permitido esto..., un juicio penal suspendido porque un testigo no fue porque no le dio la gana....., un precario suspendido porque el precarista fue citado para otra fecha distinta que el actor..., todo eso en quince días...¿no hay muchos muelles que ajustar antes que entrar a limitar el derecho de defensa?
No hay comentarios:
Publicar un comentario